ISABEL LA CATÓLICA
Figura histórica y santidad de sus virtudes
ISABEL LA CATÓLICA
DIEZ CONSIDERACIONES POR LAS QUE LA REINA ISABEL LA CATÓLICA MERECE SER ELEVADA A LOS ALTARES
01
SU CONSTANTE SUMISIÓN A LA IGLESIA Y AL PAPA
– En el problema de la sucesión al trono de Castilla
– En la instauración de la Santa Inquisición
– En la decisión de prohibir la práctica de la Religión Judaica y consiguiente expulsión de los pertinaces que no quisieron convertirse.
02
SU ANHELO DE PERFECCIÓN ESPIRITUAL PERSONAL
Desde su más tierna edad. Su santo confesor, Fray Hernando de Talavera, se admiraba de ello y satisfacía esos anhelos con escritos que ella meditaba, con lo que iba madurando y perfeccionándose su espíritu y purificándose su conciencia.
03
LA REFORMA INTERNA DE LA IGLESIA EN CASTILLA
(Eclesiásticos, frailes y monjas) fue iniciativa suya y encomendada a Fray Hernando de Talavera y al cardenal Cisneros. Ello impidió que años más tarde la Reforma Luterana arraigase en España.
04
COFUNDADORA DE LA ORDEN RELIGIOSA DE LAS CONCEPCIONISTAS
Desde el principio acogió como suyo el proyecto de Santa Beatriz de Silva. Ésta murió sin ver su obra terminada y la Reina Isabel llevó adelante la fundación y cedió las casas en que se asentó el primer convento en Toledo.
05
SU INCOMPARABLE OBRA DE CONQUISTA Y CRISTIANIZACIÓN DEL REINO NAZARÍ DE GRANADA.
Puso todos sus bienes e incitó a los caballeros y nobles damas de Castilla a hacer lo mismo para la erección y construcción de iglesias y conventos, dotación de todo lo necesario para el culto: ropas y libros litúrgicos (sagrarios,
cálices, custodias, casullas, sabanillas, corporales…). Para ello nombró a Fray Hernando de Talavera Arzobispo de Granada y a él enviaba partidas de todo lo necesario.
06
SU ESPECIAL CELO POR EL CULTO A LA EUCARISTÍA Y A LA INMACULADA.
El primer oro que se trajo de Indias y Colón le obsequió, ella lo dedicó a la obra de arte de su CUSTODIA, que se conserva en Toledo y sale en la Procesión del Corpus exhibiendo el Santísimo Sacramento. Por otra parte, se conservan cartas que ella enviaba a los conventos del reino instando la celebración de la Fiesta de la Inmaculada Concepción y a la limpieza y decencia de los sagrarios.
07
LA EVANGELIZACIÓN DE AMÉRICA.
Isabel la Católica puso siempre la PREDICACIÓN DE LA FE DE CRISTO como primera e ineludible condición para cualquier acción que se llevase a cabo en las tierras descubiertas y por descubrir de las Indias Occidentales, y ello hacerlo a la manera que se había tenido con los moriscos del Reino de Granada. Sin el cristianísimo celo de la Reina Isabel no se explica que la América actual sea tan extensamente cristiana.
«Creemos en la importancia de la historia como herramienta para comprender nuestro presente y construir nuestro futuro.»
08
LA PROHIBICIÓN DE LA ESCLAVITUD DE LOS INDÍGENAS AMERICANOS.
Isabel lo procuró muy severamente desde el primer momento en que Cristóbal Colón desembarcó en Sevilla con un cargamento de esclavos que distribuyó entre sus amigos nobles. Isabel ordenó que se recogiese a todos y se les devolviera libres a sus tierras y que nadie osase esclavizar a ninguno de aquellos “súbditos míos de Castilla”.
«Nuestro propósito es promover el conocimiento y la comprensión de la vida, el reinado y la influencia de Isabel I de Castilla»
09
SU COMPASIÓN CON LOS SUFRIMIENTOS DE CRISTO.
Cuando, avanzada ya su enfermedad incurable, ésta le ocasionaba grandes dolores, solicitó a su poeta favorito, Fray Ambrosio Montesino (franciscano de San Juan de los Reyes, monasterio que ella había fundado en Toledo) un poema sobre la AGONÍA DE CRISTO, para que le fuera consuelo la meditación de los sufrimientos de Cristo en su pasión agónica.
10
SU TESTAMENTO.
Es todo un impar monumento del Humanismo Cristiano que atesoró el alma de la Reina Isabel. Ella fue en vida
una sierva de Cristo preocupada siempre por la renovación cristiana de su pueblo y por la evangelización misionera. Y lo dejó expresado con toda claridad en su Testamento. En él está la determinación del derecho del indio por el P. Montesinos ante la iglesia de Santo Domingo en La Española, las batallas del P. Las Casas, los dictámenes de los teólogos a Carlos V y, por fin las “Leyes de Indias” que son, con “El Quijote”, la suprema justificación que puede presentar España ante el tribunal de la Historia. Cuando, años después, Baltasar de Castiglione visitaba España, observó que aún era impresionante el recuerdo de la Reina Isabel y “su divina manera de gobernar”.